Reseña de "El niño con el pijama de rayas"

28 de junio de 2014






Datos del libro:

Título: El niño con el pijama de rayas Autor: John Boyne Editorial: Salamandra
Páginas: Unas 200
Publicacion: 2012








Opinión personal:



Me pasó algo muy particular con este libro y es que no sé cómo sentirme al respecto. Estaba preparada para leerlo después de muchos comentarios del estilo “vas a llorar”, y la verdad es que no se me cayó ni una sola lagrima.

No es que no sea triste, si lo es y mucho, pero la tristeza se mezclaba con otros sentimientos como la bronca, el odio, el resentimiento y la impotencia, que no me permitieron llorar.


Como lo dice la contra tapa del libro, es una historia que no necesita de una sinopsis porque la “magia” si es que tiene alguna, está en leerlo sin saber de qué trata. Para quienes quieran saber un poco de la historia, acá van algunos datos.

“El niño con el pijama de rayas” es una novela ambientada en la época del holocausto. Comienza en Berlín, Alemania, donde nuestro pequeño protagonista, Bruno de ocho años, tiene una infancia feliz junto a sus padres, su hermana, y sus mejores amigos para toda la vida.


El padre de Bruno es un importante soldado que de repente es ascendido, lo que significa que toda la familia tiene que dejar la casa y viajar a su nuevo hogar. Bruno no está contento con la decisión de su padre, pero parece que es inamovible, y con tristeza abandona la casa en la que vivió los años de su vida y se muda con su familia a un lugar horrible. La nueva casa no es tan linda como la anterior, y parece que no hay vecinos. Bruno tiene un gran problema ¿Con quién va a jugar ahora?

Pasando el tiempo, Bruno descubre desde la ventana de su habitación que está en un tercer piso, que a lo lejos se ve una alambrada que divide el terreno. Del otro lado de la alambrada hay niños! La esperanza de Bruno se despierta con ello, pero le llama la atención una cosa. Los hombres y niños que están del otro lado de la alambrada, están todos vestidos iguales, usan idénticos pijamas de rayas.


Después de pensárselo bien y hacer las averiguaciones correspondientes, Bruno decide acercarse a la alambrada a escondidas de sus padres, y en uno de sus días explorando, ve a un niño del otro lado, Shmuel.


Con el correr de los meses, Bruno descubre que comienza a olvidarse de ciertos detalles de su vida en Berlín, como por ejemplo rincones de su antigua y hermosa casa, o incluso las caras de sus amigos, hasta que termina olvidándose hasta de sus nombres, porque ahora sabe que tiene un verdadero amigo para toda la vida, y ese es schmuel, el niño con el pijama de rayas al otro lado de la alambrada al que visita todos los días. Cada uno sentado en su lado de la alambrada, conversan, se cuenta sus cosas, y entablan una solida amistad.


Hasta ahí llega la información que les doy sobre la historia. No estoy segura de recomendarla, porque claramente no es una “hermosa historia” pero si es una novela que refleja una época de la historia que no podremos olvidar nunca. El holocausto en los ojos de un niño de ocho años se ve incluso más cruel, porque el lector sabe a las cosas que bruno se refiere desde su inocencia, y es desgarrador tener que sentir desde el punto de vista de una criatura, los momentos que miles de personas tuvieron que sufrir en esa época.


Me dio mucha ternura Bruno, me dio ternura su punto de vista, sus opiniones lejanas a la realidad y cercanas al razonamiento de un chico de su edad. Me gusto el hilo de la historia y como está narrado. Me gusto el desarrollo de los capítulos y el argumento para cada personaje.


No lloré, pero lo sufrí muchísimo, porque el holocausto Alemán es la tragedia más importante de la historia, un hecho del que todos sabemos, y por el que todos debemos tener presente que las personas somos iguales, sin importar color o pensamiento. Somos seres humanos, y Bruno, con ocho años de edad, lo tenía claro.


Puntuación:★★★★