Reseña: "Los héroe son mi debilidad"

19.11.15



Título: Los héroes son mi debilidad
Autora: Susan Elizabeth Phillips
Editorial: Vergara
Páginas: 400
Sinopsis: Él es un escritor solitario, y lo suyo son las novelas de terror. Ella es una actriz en horas bajas, que sobrevive montando espectáculos para niños. Él conoce una docena de maneras de matar a sus personajes. Ella sabe hacer reír a su público. Pero ahora no podría estar más seria. Annie Hewitt ha llegado a la isla de Peregrine en medio de una tormenta de nieve. Está sin un centavo y lo único que le queda son los títeres con que se gana la vida, las novelas románticas que adora y algo de coraje. No podría estar peor preparada para reencontrarse con el hombre que vive en Harp House, la mansión que domina la aldea desde un acantilado barrido por el viento. Cuando era una adolescente, él la traicionó de un modo que ella jamás podría olvidar ni perdonar. Ahora ambos están atrapados en una isla inhóspita cuyos habitantes no dejan de meter la nariz en lo que no les importa. Ese hombre, ¿es el villano que ella recuerda o ha cambiado? La cabeza le dice que no, el corazón, que sí. Será un largo y duro invierno. Gracias a Ediciones B por el ejemplar.


 Reseña: 

Este libro es parte de las novedades del mes de noviembre de Ediciones B y desde el momento en que lo vi, supe que era mi tipo.

En la primera página creí que la autora estaba algo chiflada, porque me resultaba raro que el libro comenzara con una mujer hablando con muñecos, y con unos muñecos que también le   contestaban…  no pensé que iba a tomarles a todos tanto cariño.

ANNIE HEWITT es una mujer que no la está pasando muy bien en ninguno de los posibles aspectos de la vida. Su madre murió hace algunas semanas, está llena de deudas, no tiene un trabajo fijo y está atravesando una neumonía. Annie siempre quiso ser actriz, pero nunca le fue bien como para conseguir un papel, así que se gana la vida, o algo así, trabajando de ventrílocua. Sus muñecos son lo único que tiene. Eso, y un montón de problemas. A pesar de todo, todavía le quedan esperanzas de salir a flote.  Antes de morir, su madre le menciono un legado que le dejaba en  la isla de Peregrine, donde tiene mucha historia y recuerdos muy dolorosos que preferiría olvidar, pero en su desesperación, emprende su camino hacia la isla en busca del legado, o un milagro que reacomode su vida.

En la isla la espera una pintoresca cabaña, propiedad de su madre y ahora suya, siempre y cuando viva en ella sesenta días consecutivos por años. Entre tantas cosas malas que le pasan, Annie llega a la isla en medio de una tormenta de nieve, y deberá reencontrarse con el hombre que más sufrimiento y dolor le ha causado años atrás, cuando era apenas una adolescente.

THEO HARP es un hombre que al principio da miedo y con motivos, pero que a medida que avanza la historia, cae cada vez mejor.  Él es un escritor muy reconocido de novelas de terror, y buscando inspiración y concentración para su próximo libro, se instaló en Harp House, la mansión de su padre en la que Annie vivió los peores momentos de su niñez hace ya varios años. Theo es un hombre frío y solitario, evita todo el tiempo el contacto social, siempre parece triste, y la forma en la que se desarrolla la historia le da una imagen de loco psicópata que es imposible evitar.

El reencuentro de estos dos va a ponerlo todo patas para arriba. Pero de una manera totalmente alejada al cliché. Annie le tiene miedo. Theo quiere que ella se vaya de la isla. Las cosas van a ponerse bastante difíciles para los dos.

En el transcurso de los días, Annie se desvive por encontrar el supuesto legado de su madre, que parece no querer salir a la luz, y deberá también hacerle frente a su único vecino, Theo Harp. Nuestra valiente protagonista va a usar toda su fuerza y voluntad para no mostrarle su miedo y plantearle pelea todo el tiempo, además de tener que lidiar con varios atentados contra su vida y su entorno.
Este libro es magnífico. La forma en que se me aceleraba el corazón por la incertidumbre y el miedo en la primera parte. La narración tiene un halo de misterio que es perfectamente exquisito. Me sentí leyendo un libro de terror en muchos momentos y es una experiencia que me gustó muchísimo. Incluso hasta en la última parte del libro, cuando ya estaba casi todo resuelto, tuve que abrir los ojos como platos y sentirme alerta, con el miedo acechando de nuevo.

Además de este estilo de misterio y suspenso que tiene, hay humor. El libro tiene escenas en las que es imposible no esbozar una sonrisa o largar una carcajada, como también tiene carga emocional de diferentes tipos, que te hacen poner la piel de gallina y te dejan si poder retener alguna que otra lagrima. Lo que destaco, porque no puedo con mi genio es la parte romántica. La historia de amor que presenta es hermosa, y eso es lo que más se caló en mí.
A medida que el tiempo pasa en la isla de Peregrine, Theo se va inmiscuyendo en la vida de Annie, podría decirse que casi sin querer, y comienzan a tener una relación bastante extraña, pero que en el fondo y aunque ninguno de los dos se dé cuenta, está creciendo un sentimiento en ellos, un sentimientos que habían hecho nacer ellos mismos cuando eran tan solo dos niños.

En su estadía en la isla, Annie busca encaminar su vida, si lo consigue o no, lo sabrán leyendo la novela. Eso, y saber verdaderamente quien es Theo Harp, si el héroe del cuento que tanta falta le hace a Annie, o quien puede destruirla completamente.

La pluma de la autora es sencilla, llevadera y adictiva. Me quede leyendo hasta casi las cinco de la madrugada para poder terminarlo. Les juro que el libro no me soltaba. Los personajes tienen un argumento con un peso que no se ve mucho. Es difícil encontrar libros en los que absolutamente todos sus personajes tengan algo que ver con la línea principal de la historia. Conecte con todos y con cada uno de ellos, hasta con los títeres de Annie. Eso me sorprendió muchísimo. Los muñecos tenían vida propia, aunque eso estuviese dentro de la cabeza de nuestra protagonista.
No me queda mas que recomendarlo. Estoy feliz de haberlo leído
(No me alcanzan las estrellas para puntuar este libro. Sencillamente lo amé)